2016-05-30

Vinos Reserva y Gran Reserva

¿Qué comprende esta clasificación? ¿Qué diferencias existen entre un vino reserva y un gran reserva?

Vinos

Argentina integra los países vitivinicultores denominados del ‘Nuevo Mundo’. Enfrentada a esta clasificación, nos encontramos con los países del ‘Viejo Mundo’. La división es muy simple: los primeros corresponden a los países cuya inserción en la vitivinicultura es reciente, producto de las grandes corrientes migratorias del siglo XX, y en tanto, los circunscriptos bajo la denominación ‘viejo mundo’ son aquellos países europeos clásicos donde el cultivo de la vid y la elaboración del vino se remontan a la Antigüedad.

En el Viejo mundo, los términos que califican el periodo de estiba y crianza, son usados siempre en el mismo sentido y bajo los mismos criterios. Son conceptos más estrictos aplicados a todas las etiquetas. El consejo regulador de la denominación de origen calificada de Rioja, España, pionero en estas definiciones, establece que puede colocarse en la etiqueta la calificación ‘Gran Reserva’ si el vino tinto se ha mantenido cinco años en la bodega, y al menos dos de ellos los transcurrió en barrica para comercializarse recién en el sexto año. Otro país del Viejo Mundo donde es notorio el uso de dichos términos es Italia. En la región de Toscana, los famosos Brunello di Montalcino Riserva pueden salir al mercado luego de ser añejados al menos cuatro años y medio en barricas y transcurrir más de siete años para su comercialización.

En el Nuevo Mundo, en general, ‘reserva’ significa que el vino ha tenido un paso por madera y ha sido elaborado con las mejores uvas del viñedo y es una forma de distinguir dichos vinos al resto de los que produce la bodega.

La vitivinicultura argentina ha tenido un crecimiento espectacular en los últimos años, y resulta importante tener un marco definido con información clara, no solo para competir en los mercados internacionales, sino para que el trabajo realizado por la industria, llegue al consumidor final en forma precisa.

El Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), a y través de la resolución C22 del año 2008, autorizó la mención de las expresiones ‘Reserva’ y ‘Gran Reserva’ con el objetivo de adecuar el uso al resto del mundo. El término ‘Reserva’ solo podrá emplearse en etiquetas de vinos elaboradas a partir de uvas fijadas por el organismo o el corte de ellas, exigiéndose una relación de 135kg en 100 litros de vino. Además, establece una crianza durante un periodo de doce meses hasta que el vino esté enológicamente estable, y de seis meses para los blancos y rosados. En el caso de los ‘Gran Reserva’ la crianza debe ser de al menos dos años y de 140kg de uva cada 100 litros de vino, además de contemplar las indicaciones sobre las variedades permitidas.

Esta resolución permite mantener el mercado interno en un marco más competitivo y ganar espacios en el mercado internacional. Pero, lo más importante, es que se está defendiendo al consumidor que hasta hace muy poco se encontraba constantemente en estado dubitativo frente a la góndola de vinos.

De todas formas, no está dicha la última palabra porque en el Nuevo Mundo los conceptos están en constante evolución como los vinos.

Fuente: www.bodegavistalba.com