2016-03-01

Vía Blanca y Carrusel

Carros representativos de cada departamento de Mendoza recorren las principales calles del centro de la provincia para conmemorar al vino y a todo su contexto.

Vía

Este festejo tan popular en la actualidad en realidad surgió con posterioridad al Carrusel por una casualidad. En 1940, una fuerte tormenta impidió la realización del espectáculo central al aire libre como era costumbre y la elección de la Reina se hizo en el Plaza Hotel. Este accidente climático determinó que se organizara un desfile de carros con el nombre de Corso de los Carros Alegóricos, el lunes posterior a la elección.

A partir de entonces, la gala de las reinas se incorporó definitivamente a la serie de actos centrales. De este modo, cada viernes anterior al acto central la gente ubicada a los costados de las calles céntricas, puede apreciar la belleza de las candidatas al trono vendimial. Durante esa noche, desfilan las reinas departamentales y su corte en los carros alegóricos que muestran el potencial económico y paisajístico de cada uno de los departamentos.

Encabezan el desfile los carros que presentan a la reina y virreina salientes, continúa con las reinas nacionales invitadas y culmina con los carros departamentales, llevando a las aspirantes al cetro vendimial.

La Vía blanca, junto con el Carrusel, es uno de los festejos que más gente concentra en las calles. La cantidad de público en las últimas décadas ha sido de 150.000 a 200.000 personas, aproximadamente.

El Carrusel:

Tiene lugar la mañana del sábado en que se realiza el Acto Central, consiste en un paseo por las calles céntricas de los carros alusivos a la Fiesta y los representativos de cada departamento con sus reinas. Desfilan además, otras Reinas Provinciales y Nacionales como así también Federaciones gauchas y otras instituciones del ámbito provincial.

La idea sobre la que se trabajó y – actualmente se conserva – es la recapitulación del pasado mendocino. Es así como desfilan gauchos con sus burros, mulas, caballos, carros de carga y carretas, como símbolo del trabajo rural y el cruce de la Cordillera, por el Ejército Libertador.

En sus orígenes, también, participaron las más bellas jóvenes de cada barrio y cada pueblo, quienes representaban al campo. El Carrusel pasó desde los paseos del Parque General San Martín a las calles de la ciudad, siempre con un carácter participativo.

Más de 200.000 personas se agrupan en las principales arterias para ver el paso de carruajes que simbolizan el trabajo rural y donde también se incorporan centros tradicionalistas y colectividades de otros países.

El Carrusel muestra la evolución del pasado histórico y folclórico de esta tierra y trata de difundir la imagen de la Mendoza industrial, la de los vinos finos. Cada una de las 5 regiones vitivinícolas, desfila mostrando el fruto de su gran densidad de viñedos, bodegas, canales, acequias y una gran estructura y equipamiento productor.

En el carrusel la consigna es participar y, aunque la fuerza del caballo ha sido reemplazada totalmente por los motores, se mantiene la tradición del desfile de jinetes con atuendos típico.